Saltar al contenido
Papeles Murales

Cómo sacar papel mural sin destruir el muro

Métodos para retirar papel mural: en seco, con agua caliente, con vaporizador o con removedor. Cómo identificar qué tipo tienes y cómo dejar el muro listo para lo que venga.

3 min de lectura

Sacar papel mural es, de lejos, la parte más ingrata del proceso. También es la que determina cómo va a quedar lo que pongas después, porque cualquier resto de adhesivo o de fibra va a asomar bajo la pintura nueva.

Primero: averigua qué tienes pegado

Levanta una esquina inferior con una espátula y tira suave.

  • Sale entero, de una pieza, en seco. Es no tejido (TNT) o un vinílico despegable. Estás de suerte: sigue tirando y terminaste.
  • Se rasga en pedacitos y deja fibra blanca pegada. Es papel tradicional de celulosa. Hay que mojarlo.
  • La capa de color se separa y queda un soporte de papel abajo. Es un vinílico de dos capas. Saca primero la lámina de color en seco, y después moja el soporte que quedó.

Lo que necesitas

Espátula ancha de 10 cm, pulverizador o esponja, agua caliente, detergente lavalozas o removedor de papel mural, plástico para el piso, paños, guantes, y un rodillo de púas si el papel es impermeable.

Corta la electricidad de la pieza antes de empezar. Vas a trabajar con agua y espátula metálica alrededor de enchufes.

El método que funciona

Perfora si hace falta. Un papel vinílico rechaza el agua. Pasa el rodillo de púas o raya la superficie en diagonal con la punta de la espátula, sin llegar al muro. La idea es abrir camino para que la humedad alcance el adhesivo.

Moja y espera de verdad. Agua bien caliente con un chorro de lavalozas, aplicada con esponja o pulverizador. Y ahora la parte difícil: esperar entre 10 y 15 minutos. Casi todo el mundo empieza a raspar a los dos minutos, no cede, y concluye que hay que hacer más fuerza. No hay que hacer más fuerza: hay que mojar otra vez.

Raspa en secciones chicas. Medio metro cuadrado a la vez, espátula casi plana contra el muro. Si estás forzando, falta remojo.

Repite. Los muros con dos o tres capas de papel de distintas épocas —muy comunes en casas antiguas de Ñuñoa o Providencia— se hacen capa por capa. No intentes sacar todo junto.

El vaporizador

Se arrienda por día y es la herramienta correcta para superficies grandes o papeles muy antiguos. Se apoya la placa contra el muro entre 20 y 30 segundos, se retira y se raspa mientras está caliente.

Una advertencia: en tabiquería de volcanita, el vapor sostenido en un mismo punto reblandece el cartón de la placa y lo termina arrancando junto con el papel. Mueve la placa, no la dejes clavada, y baja el tiempo a 10 o 15 segundos.

Los restos de adhesivo importan más de lo que crees

Cuando ya no queda papel, el muro se siente pegajoso. Ese resto de adhesivo es el responsable de la mayoría de los trabajos de pintura que quedan mal: la pintura no ancla bien encima, y aparecen manchas brillantes y zonas de distinto brillo cuando la pared seca.

Lava con agua tibia y detergente, con esponja, hasta que el muro se sienta limpio al tacto y no se pegue el dedo. Cambia el agua varias veces.

Deja el muro listo

Es casi seguro que se desprendieron trozos de empaste. Rellena, lija cuando esté seco, pasa un paño húmedo y sella con imprimante.

Ese sellado sirve para las dos cosas que pueden venir: si vas a pintar, evita que el muro chupe la pintura de forma dispareja; si vas a empapelar de nuevo, es lo que va a permitir que el papel nuevo se pueda retirar algún día sin arrancar la superficie.

Y no empapeles sobre el papel antiguo. Es la tentación obvia después de dos horas raspando, y es exactamente la razón por la que alguien, en algún momento, va a tener que sacar tres capas en vez de una.

Resumen para tener a mano

  1. 1

    Identifica el tipo de papel

    Levanta una esquina con espátula. Si la lámina completa se separa del muro de una pieza, es no tejido o vinílico despegable y sale en seco. Si se rasga en trozos chicos y deja fibra pegada, es papel tradicional y hay que mojarlo.

  2. 2

    Protege el piso y corta la corriente

    Cubre el suelo con plástico y paños. Corta la electricidad de la pieza en el tablero, porque vas a trabajar con agua cerca de enchufes e interruptores.

  3. 3

    Prueba en seco primero

    Toma una esquina inferior con la espátula y tira hacia arriba en un ángulo de 15 grados, lento y parejo. Si sale entero, no necesitas nada más.

  4. 4

    Perfora la superficie si es impermeable

    Los papeles vinílicos no dejan pasar el agua. Pasa un rodillo de púas o raya la superficie con la espátula para que la humedad llegue al adhesivo.

  5. 5

    Moja y espera

    Aplica agua caliente con detergente o removedor con esponja o pulverizador. Deja actuar entre 10 y 15 minutos, y vuelve a mojar si el muro se secó antes de que el papel ceda.

  6. 6

    Raspa con espátula ancha

    Trabaja en secciones de medio metro cuadrado, con la espátula plana y en ángulo bajo. Si tienes que hacer fuerza, falta remojo: insiste con agua en vez de con presión.

  7. 7

    Elimina los restos de adhesivo

    Lava el muro con agua tibia y detergente hasta que deje de sentirse pegajoso al tacto. El adhesivo que queda va a reaparecer como manchas brillantes bajo la pintura nueva.

  8. 8

    Repara y sella

    Rellena los desprendimientos de empaste, lija, deja secar y sella con imprimante antes de pintar o empapelar de nuevo.

Preguntas frecuentes

¿Se puede poner papel mural nuevo sobre el antiguo?

No. El adhesivo nuevo hidrata el antiguo, las dos capas se sueltan juntas y el resultado se cae en semanas. Además cualquier junta o burbuja del papel viejo se marca en el nuevo.

¿Sirve el vaporizador para sacar papel mural?

Sí, y es lo más rápido para papeles antiguos muy pegados o para superficies grandes. Se arrienda por día. Hay que tener cuidado en tabiquería de volcanita: el vapor prolongado en un mismo punto reblandece el cartón de la placa.

¿Cuánto se demora sacar el papel mural de una pieza?

Un papel no tejido sale en menos de una hora. Un papel tradicional bien pegado, de varias capas o sobre muro sin sellar, puede tomar un día completo por pieza, y esa es la parte más lenta de toda la renovación.

Sigue leyendo